El astrónomo jefe del Vaticano afirmaba recientemente que no hay un conflicto entre la fe en Dios y la posibilidad de que exista vida inteligente en otros planetas, que podría ser más evolucionada que la humana.
Creer en Dios y en los extraterrestres es compatible
Ante esta noticia tengo que hacer las siguientes observaciones:
- Mi existencia es lo que garantiza al ser humano la supremacía de la creación. Las personas creen en mí para auto convencerse de su propia trascendencia. El hecho de que puedan existir otras criaturas que les quite el papel protagonista de la creación sería el fin de mi fe.
- El avance de la astronomía hace que cada vez os veáis obligados a contemplar a vuestro planeta con más modestia en la inmensidad del Universo. Eso también hace que parezca menos descabellado el que pueda existir vida en otros planetas y que parte de esa vida pueda ser inteligente. Ante esto la historia nos ha enseñado que la mejor opción es anticiparse al avance en la ciencia y en la percepción humana del Universo adoptando la estrategia de alejamiento de lo científicamente demostrable.
- La única forma de hacer conciliables los dos puntos anteriores es que, pese a que puedan existir seres extraterrestres inteligentes y más evolucionados que los seres humanos, estos siguen siendo las criaturas elegidas por Mí y a las que mandé a mi único hijo Jesucristo. Todos los extraterrestres, por supuesto, están también obligados a adorarle.
- La historia puede llegar a quedar tan bonita que se parezca a una parábola infantil si decimos que mis parroquianos cósmicos están más evolucionados porque son mejores borregos, siendo el homo sapiens la oveja descarriada del Universo.
- Su progreso es mayor porque tienen más fe. El vivir completamente conforme a mi religión es garantía de desarrollo científico.
- Por supuesto que los extraterrestres están también mucho más evolucionados porque creen en Mí exclusivamente, disfrutan de mi misericordia y no hay el tinglado de religiones del planeta Tierra. Entre ellos no hay musulmanes, budistas, judíos o demás falsas religiones. No puede ser de otra forma porque solo hay una verdad y es la Mía, una verdad de amor.
- La Biblia parcece no mencionar nada al respecto, pero si se reinterpreta convenientemente seguro que se encuentra una alusión inequívoca para ésto, como para cualquier otra cosa, es lo bueno de su extensión.
- No conviene confundir a ángeles o demonios con extraterrestres, por muy atractiva que resulte la idea para los ocurrentes aficionados a lo paranormal.
- Pese a que pueda existir otro tipo de vida inteligente en el cosmos, otra cosa es que se pasen de turismo por la Tierra. Hay que reconocer que abunda la gente proclive a creerse lo que le echen, tanto encuentros extraterrestres como apariciones de la Virgen. Ese tipo de personas pueden ser los mejores sustratos para cultivar mi fe pero un exceso de credulidad puede hacer que mezclen indiscriminadamente creencias de todo tipo.
- Es de esta manera como la existencia de extraterrestres no cambia nada en mi fe, porque Yo sigo poseyendo la supremacía y el poder absoluto sobre todo lo creado.
Después de estos comentarios seguramente querréis que os revele la verdad sobre el asunto. Lo cierto es que una imagen vale más que mil palabras y os dejo esta que deberéis saber interpretar correctamente para aclarar el asunto:
















