martes, 21 de diciembre de 2010

Monoteísmo del bueno.

En estas fechas tan señalizadas quiero traeros, hijos Míos, una bella estampa familiar del elenco de deslumbrantes deidades que forma esa Mi religión, auténticamente monoteísta. El hecho de que existan tantas criaturas con superpoderes a las que poder orar no es sino una respuesta a las demandas del crédulo rebaño humano, siempre tan necesitado de una transcendencia poseedora de las mayores cotas de cutrez.



Así que hay queda ese maravilloso ejemplo de familia tradicional cristiana, devotos Hijos Míos, profesantes de una religión como la católica, verdadera garante de un monoteísmo del bueno.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Un Dios de marca blanca.

El avance de los tiempos, con lo que de progreso de la la razón, del conocimiento y de las libertades conlleva, ha ocasionado un incremento del número de gente a la que le cuesta más creer en las deidades tradicionales a medida que se van quedando desfasados los arcaicos postulados de sus religiones ancladas a unas verdades reveladas absolutas y, por tanto, necesariamente inamovibles. Resultan entonces especialmente contraproducente para la fe valores tan importantes como el Oscurantismo, la Hipocresía y el Absurdo que caracterizan a Mi Iglesia. Eso por mucho que se consiga un cierto progreso con la ayuda de unas constantes e inevitables reinterpretaciones y relativizaciones de lo absoluto con el único fin de no quedarse fuera del mercado.
Es así que cada vez es mayor el número de gente que realiza una interpretación propia al gusto de sus necesidades, construyéndose su propia deidad a conveniencia. Ya que "en algo hay que creer", es más fácil hacerlo en una deidad genérica hecha a la medida del individuo.


Este proceso puede darse de muy diversos grados, yendo desde un simple tuneado de deidades como Yo o Mi Hijo, o la deidad predominante en el ámbito geográfico del sujeto, hasta la completa construcción de una nueva deidad tanto con con mezcla de varias como con imaginativas aportaciones propias. Lo único importante en el proceso es crear una deidad con el atractivo irresistible que proporciona el creer en lo que se ansia creer.
Quiero dejar bien claro que para considerarse un auténtico católico hay que creer en todos y cada uno de los caducos dogmas y preceptos de Mi Iglesia, ya que el hecho de cuestionárselos, olvidarlos o seleccionarlos al gusto para una mejor digestión, no tomándose en serio la fe como un buen borrego, simplemente porque sean Absurdos, sólo sirve para alejar al individuo de Mi verdad así como para acercarle a fuego eterno de la condenación, por mucho que pueda servir para aplacar los miedos existenciales y la necesidad de creer en lo sobrenatural.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Creced y multiplicaos.

Devotos y crédulos feligreses, el asunto hoy tratado es de suma transcendencia. Se trata de Mi expresa y bien conocida voluntad de que los humanos se reproduzcan ilimitadamente hasta rebosar la Tierra. El fin último ha de ser el de tener hijos que puedan crecer dichosos en su fe en Mí, una vez hayan sido convenientemente adoctrinados, claro está. Su comportamiento reproductivo ha de ser exactamente igual que el de todas las criaturas vivientes, cuyo ciego fin último es llenar el mundo de los de su especie.

El problema es que su inteligencia capacita a la especie humana para darse cuenta de algo tan simple como el que, con unos recursos naturales limitados, el crecimiento poblacional no puede ser ilimitado, así como para conocer las trágicas consecuencias que conlleva la superpoblación en cualquier grupo humano o animal. Lo cierto es que todas las especies animales sufren un control poblacional y cuando no es en forma de depredación, competencia o limitaciones del ecosistema lo es por hambrunas, enfermedades o sangrientas luchas intraespecíficas..La diferencia es que el ser humano es capaz de elegir conscientemente el sistema de control menos traumático y es ahí donde debe entrar la fe, para desposeer al hombre de semejante privilegio, equiparando su comportamiento reproductivo al de cualquier otra especie, mediante la completa anulación de esa misma inteligencia que le hace creerse superior al resto de Mi creación. Porque las desigualdades sociales, la elevada natalidad y la miseria acostumbran a retroalimentarse de una forma altamente provechosa para la generación de esa maravillosa ignorancia que asegura una exitosa propagación de la fe. Por eso es necesario que Mi Santa Iglesia luche contra el uso de cualquier método anticonceptivo.

Pese a que Yo sólo haya tenido un hijo y a que se lo haya prohibido totalmente al clero a Mi servicio, vosotros habéis de criar sin límites, sometiendo a ese único fin toda vuestra sexualidad. ¡Creced, creed y multiplicaos!, hijos Míos, dichosos y despreocupados gracias a vuestra borreguil fe, siempre con la absoluta confianza en que al final Yo proveeré y con la única, pero suficiente, certeza de Mi existencia que supone este Blog.

jueves, 28 de octubre de 2010

Las reliquias.

Una manifestación especialmente Cutre, que evidencia el carácter idolátrico de Mi religión, es el del culto a las reliquias, esos trozos de hueso o de carne curada, cual reseco trozo de cecina de León, de cualquier parte de la anatomía de las muchas divinidades  humanas de Mi religión monoteísta. Y, sin embargo, crédulo rebaño, quiero aprovechar en este divino espacio para decir que por muy Absurdas que puedan parecer y por mucho que sirvan para desterrar cualquier atisbo de razón que pueda pretender encontrarse gracias a la visceral necesidad de creer en una religión como la Mía, lo cierto es que su servicio ha sido de inestimable valor. Porque sin tan morbosa y macabra forma de explotar los gustos idólatras del ser humano, la propagación de Mi fe, en cuanto que suprema dadora de amor y esperanza, hubiese sido, cuanto menos, más lenta, así como seguro, menos rentable. 

Los valiosos ingresos que han generado las reliquias han dado origen históricamente también a una competición entre los diferentes centros de culto cristianos, enfrascados en una denodada lucha por hacer acopio de las de mayor valor que han proliferado hasta un número tal, cuyo conocimiento haría  a buen seguro abrazar Mi fe hasta al más descreído. Entre ellas se hallan algunas tan disputadas y de tanta transcendencia como el prepucio de Mi chaval Jesucristo. El hecho de que en esa competición lo menos importante haya sido, en muchos casos, la autenticidad de las piezas es meramente anecdótico si se compara con el mucho bien que han hecho por las finanzas de la fe. Y son bien conocidas las penurias y necesidades que pasa Mi Iglesia, entregada como está al servicio de la humanidad en su sagrada misión evangelizadora.

viernes, 22 de octubre de 2010

El carácter cultural de las religiones.

Es patente a ojos de cualquiera, querida feligresía, que las religiones tienen un carácter cultural. Cada cultura conocida en la historia ha tenido sus deidades propias, siempre al servicio de sus necesidades. Eso evidencia claramente el hecho de todas esas deidades son un producto de la cultura humana que las ha creado, siendo por lo tanto meras invenciones. Todas excepto la Yo, por supuesto, que soy la única verídica. El afirmar que la religión que Me rinde culto no es también falsa, no es simple producto de la tradicional y subjetiva costumbre humana de creer lo que se desea creer, sino del hecho de que, mientras que las demás carecen completamente de pruebas sobre su veracidad, la Mía cuenta con una, que por muy aislada y solitaria que pueda estar, también es completamente irrefutable. Por supuesto que dicha prueba no puede ser otra que la existencia de este Blog.
Eso os capacita, devotos y crédulos feligreses, a aborrecer y luchar contra el pernicioso laicismo y para poder proclamar a los cuatro vientos tanto la autenticidad de vuestra fe, como el fraude y el  completo desprecio a la razón que suponen el resto de religiones, siempre al grito dichoso de: ¡Aleluya!.

domingo, 3 de octubre de 2010

El hombre y los animales.

Hoy quiero hablaros de los animales, o alimañas, como cariñosamente aparecen denominas en el Génesis, y de la relación de tan decorativas criaturas de Mi maravillosa creación con el ser humano. En su lucha por controlar su terrible miedo existencial, el ser humano siempre ha ansiado una transcendencia que le asegurase una vida después de la muerte. Necesita creerse que es la especie elegida por Mí para disfrutar de una gozosa vida eterna. Religiones como la Mía surgen para cubrir esa demanda, garantizando al hombre tanto su separación como su superioridad con respecto al resto del reino animal. Como dice el devoto psiquiatra Enrique Rojas: "La religión es la rebelión del ser humano que no quiere vivir como un animal". Lo que el hombre quiere es un dios que le haga sentirse superior y en ese proceso ha ido creando divinidades como Yo, gracias a su mayor capacidad mental e imaginación. La pena es que durante toda la historia de la ciencia se han ido derrumbando una tras otra las murallas mentales que separaban al ser humano del resto de las criaturas vivientes. Dichas barreras han sido construías únicamente a base prejuicios surgidos por la misma necesidad primordial que ha dado origen a las religiones modernas. Además, en su construcción, cada vez más a la desesperada, de esos muros entre el hombre y el resto del reino animal para salvaguardar la concepción antropocentrista que el hombre tiene del mundo, el desmoronamiento cada vez se produce antes y la reconstrucción es cada vez más endeble e insostenible con cada avance del conocimiento científico. Un enfoque tan frío y objetivo, es capaz de ocasionar descomunales estragos en la fe por culpa del irreverente y herético racionalismo de los tiempos modernos que se resiste a dejarse subyugar por esta. Para poder contemplar de una forma tan imparcial su relación con el resto de los animales, el ser humano debe vencer antes su proverbial capacidad de creer aquello que ansia creer, al margen de cualquier evidencia en contra. Y eso, por suerte devotos seguidores, resulta simplemente imposible para la gran mayoría de la población, que sigue refugiándose en la existencia de una divinidad tan suprema como Yo, creadora de las sublimes leyes del Universo, pero siempre tan humana, cercana y cutre. De no ser así tampoco cumpliría su función antropocentrista.


Por supuesto que es normal que el hombre sea la especie más importante para el hombre, como la cucaracha lo es para la cucaracha. Pero lo incómodo es percatarse de que ambas son unas de tantas de las cientos de miles existentes en un insignificante planeta entre tantos como existen en el enorme Universo por Mí creado. Desde Mi privilegiado punto de vista ciertamente puede considerarse, cuanto menos, algo pretenciosa la imagen que el ser humano tiene de sí mismo.
Pese a eso, podéis tener la certeza, devotos hijos Míos, de que Yo soy la garantía de que la especie humana es única y que gracias a Mi goza de una privilegiada situación dentro de Mi creación. No se trata de una especie más que ha de aprovechar su limitado tiempo de vida. El hombre ha de llevar una servil existencia de dolor, penitencia y sacrifico para honrar Mi infinita y bondadosa arrogancia, porque como premio Yo le proporcionaré la más dichosa vida eterna a Mi lado. No temáis derrochar inútilmente vuestras denostables vidas pecadoras en el servicio a Mí, vuestro Dios. El único realmente existente y que ha dado prueba innegable de ello con este Blog, para desgracia de los miserables ateos.

jueves, 16 de septiembre de 2010

La pureza de la mujer española.

En este reportaje puede apreciarse la descomunal labor llevada a cabo por Mi Iglesia, siempre en sabia connivencia con los totalitarismos, en su defensa a ultranza de la pureza de la mujer española.







No puedo sino sentir una infinita nostalgia de unos tiempos tan prósperos para la fe, en los que la dignidad de la mujer era defendida a capa y espada gracias a la verdad de Dios. Menos mal que tantos años de nacional catolicismo han conseguido lastrar lo suficiente la mentalidad de la población española como para que siga estabulada en el redil de Mi Iglesia, con algo más de libertad, pero siempre observante de las viejas tradiciones católicas que tienen su origen en tan privilegiados tiempos. Y es que, comparado con eso, cualquier cosa parece laicismo. ¿De qué si no iba a recibir tanto dinero público?. ¡Cuánto bien ha hecho Mi Iglesia y su sagrada Hipocresía en su lucha contra el pecado!.

domingo, 15 de agosto de 2010

La abducción de la Virgen.

En la festividad de la asunción de la bienaventurada Virgen María, madre de una de las deidades de nuestra religión monoteísta, se celebra el día en el que, acaba su vida en la tierra, fue elevada en cuerpo y alma a la gloria de los cielos. Una abducción en toda regla, vaya. Quien quiera conocer los detalles de tan pintoresco y cutre relato, repleto de angelitos, puede hacerlo en este enlace:

Asunción de nuestra señora.

Sin lugar a dudas, esta historia cabría catalogarla como evidentemente mitológica, de no ser porque se trata, ni más ni menos, de un dogma de fe de Mi religión, la única verdadera, tras ser así decidido en 1950 por Pío XII, con la infalible ayuda del Espíritu Santo.
Quiero aprovechar este sagrado blog para aclarar que el hecho de que se veneren dos tumbas distintas de alguien como Vuestra Señora que se supone que nunca murió, en Getsemaní y en Éfeso, es parte de las continuas contradicciones en las que incurre la fe. Por suerte eso no supone en ningún caso un problema  dado que ésta siempre debe anteponerse a la razón ante Absurdos tan flagrantes como el tratado. La Virgen fue abducida y punto, hijos Míos, eso es dogma de fe y verdad absoluta, aunque esté muy bien que la feligresía se deje su dinero en visitar las tumbas.

Con la infinita humildad de quien se autoproclama Dios os quiero dar algunas sugerencias para vivir esta fiesta, que son las que da también Mi Iglesia:

- Tener una imagen de la Virgen María en el momento de la Asunción y poner junto de ésta un florero para repartir una flor con un letrero de una virtud propia de la Virgen para que cada uno medite en esta virtud y deposite la flor. Yo os propongo esta imagen, queridos fieles devotos, como la más adecuada y ajustada a los hechos.


    - Coronar a la virgen María poniéndole una corona y explicando al mismo tiempo por que llegó al Cielo en cuerpo y alma. Es muy importante que nadie se ría en exceso durante tan disparatada narración.

    - Llevar y ofrecer flores a la Virgen. Valdría cualquiera de los miles de vírgenes existentes.

    - Rezar el Rosario en familia con mucha devoción. También sería válida la ciberadoración de éste blog.

    - Cantar una canción a la Virgen María sin desafinar excesivamente. Eso siempre es muy agradecido por las deidades de Mi religión.
      Quiero, por último, animar a Mi feligresía a que celebre de todo corazón lo que a todas luces es un caso de abducción divina.

      viernes, 6 de agosto de 2010

      Trágico bautismo.

      Recientemente se ha dado a conocer la noticia de un sacerdote moldavo que ahogó a un bebé durante el bautismo:



      Sólo aquellos que no se toman completamente en serio su fe, albergando ciertas dudas injustificadas sobre su veracidad, pueden caer en la tentación de verlo como una negligencia del sacerdote y como una cruel tragedia, que los más ateos podrían llegar a catalogar incluso de Absurda. Esa interpretación sería correcta en el caso de que se hubiese tratado de una ceremonia iniciática de una religión falsa e idólatra, pero no, hijos Míos, se trata de la Mía, cuya veracidad se sustenta enteramente en Mi palabra, manifestada por medio de este blog. Asumiendo Mi papel de deidad intervencionista Me veo en la obligación de guiar las mentes de Mi piadoso y servil rebaño ante hechos como los acaecidos, siempre, claro está, con la inestimable ayuda de la luz de la fe.
      - Es un accidente por tratarse de un hecho sumamente infrecuente. Todos los años se realizan cientos de miles de bautizos sin que ocurra ninguna tragedia semejante. Eso sí, cuando algo sumamente infrecuente con consecuencias consideradas como positivas ocurre en circunstancias y entornos similares de proximidad a lo sagrado, a eso se le considera intercesión divina y se le denomina milagro.
      - En ese ritual, el tierno bebé pudo disfrutar del enorme privilegio de ser iniciado en la única religión verdadera , la que da sentido a la vida humana y la llena de amor y esperanza. El bautismo es el primer paso para iniciar el adocrinamiento de la tierna mente infantil, tan escasa de capacidad crítica y tan proclive a creer en todo tipo de criaturas mágicas.
      - Si un dios tan sumamente bondadoso, como es Mi caso, consiente este tipo de acontecimientos, ¿quién es el ser humano para judgarlos con su limitada capacidad para entender los asuntos divinos?. ¿No son acaso Mis designios inescrutables?, ¿no soy Yo el azote del Mal?.
      - Es indignante que el sacerdote fuese detenido por la policía. Tan sólo se limitó a cumplir son su sagrada misión de iniciar a nuevos miembros en la fe de Cristo, para que ésta pueda seguir propagándose. Esto es lo que ocurre cuando el poder civil no está sometido a la ley de Dios, única guía moral válida.
      - Puede que el bebé muriese durante el bautismo, pero en cualquier caso lo hizo en la gracia de Dios, de la que podrá disfrutar gozosamente por el resto de la eternidad. No puede decirse lo mismo de todo el mundo y hay muchos casos de personas que llevan una vida mucho más larga y, sin embargo, completamente vana y estéril. Les da por sobrevalorar la razón, anteponiéndola a la fe, la cual acaban abandonado, y se condenan ellos mismos al fuego justiciero del Infierno. ¿Acaso debería ese bebé envidiar la posibilidad de haber podido llevar la vida completa de alguien que ha relegado su fe?. ¿Acaso no son despreciables unas decenas de años de vida mortal comparadas con la inagotable vida eterna?.
      - Esta criatura ha tenido el enorme privilegio de morir antes de poder vivir lo suficiente como para ocasionarme la ofensa que supone la vida llena de pecado a la que se ven avocados los seres humanos como consecuencia de su libre albedrío.
      Es evidente que solo aquellos que carezcan de las certezas que proporciona la fe en Mí pueden ver este hecho como una desgracia y sentir compasión por el bebé fallecido y por sus progenitores. Porque como bien dijo el propio sacerdote con gran profesionalidad y desatendiéndose de la situación, el niño “ahora se encuentra con Dios”. A lo que Yo debo añadir: "e iniciado en la única religión verdadera y con una vida libre de pecado".

      martes, 27 de julio de 2010

      El machismo de Mi Iglesia

      A menudo Mi Santa Iglesia recibe injustas acusaciones de machismo. El hecho de que las mujeres no puedan alcanzar el sacerdocio ni, por ende, tener acceso a ningún tipo de cargo de responsabilidad en una institución tan proverbialmente jerarquizada como es la que vertebra tan sagrada institución, puede llevar a confusión a aquellas mentes díscolas tendentes a la fácil tentación de negarse a sojudgar cualquier tipo de pensamiento a la iluminadora luz de la fe. Ante estas falacias es necesario reivindicar el papel de la mujer en el seno de Mi Iglesia. De hecho, la mujer debería estar agradecida y halagada por haberle sido tan generosamente encomendada la importantísima responsabilidad de atender a los enfermos, barrer, limpiar, fregar, lavar, planchar, cocinar, coser y bordar, entre muchas otras, así como la más discreta función de aplacar ocasionalmente el fuego carnal, cuando este se desata irrefrenable, entre aquellos miembros heterosexuales de Mi célibe comunidad sacerdotal que renuncian a derrochar su amor con los tiernos y apetecibles impúberes cuyo cerebro esta siendo ejemplarmente moldeado con el objetivo de fomentar su fe en Mí. Este tipo de vitales funciones permite a las mujeres de Mi Iglesia realizarse sirviendo a su Dios, por medio de una servil subordinación a la jerarquía masculina. La mujer no ha de pretender pastorear al rebaño, sino gozar de la inigualable y despreocupada dicha de formar parte de él, limpiando, siempre que sea necesario, los restos orgánicos a su paso. Como bien dijo el bueno de Benedicto: "es imposible e inútil el querer imaginar una Iglesia sin la aportación femenina".


      Y para aquellos más escépticos no puede haber mejor prueba del papel protagonista de la mujer en el catolicismo, que la de Vuestra Señora la Virgen María, figura central de Mi religión, por haber traído al mundo tras concebir, por obra y gracia del Espíritu Santo, al mismísimo hijo de Dios. ¡Qué mayor privilegio que el de gestar en su purísimo vientre de alquiler a Mi chavalote!. ¡Aquí sí que no cabe interpretar un papel femenino secundario!. Ni más ni menos que una mujer dándole descendencia masculina a un Dios tan machote como Yo, con la ayuda de un palomo. ¿Alguien osa desafiar Mi ira justiciera acusándome de machista ante semejantes argumentos?.
      Además, las mujeres también tienen permiso para ejercer el sacramento de la oración, con lo que eso supone de privilegiado acceso a Mí. Yo os garantizo, hijos Míos, que son escuchadas prácticamente con el mismo interés que los rezos masculinos.
      Hay que decir que si la iglesia fuese machista el grueso de su feligresía practicante no estaría formado por mujeres, muy especialmente las de mayor edad. Bien es cierto que en muchos casos dicha edad es la que les ha permitido mantenerse a salvo de los perniciosos efectos de avances sociales como la igualdad de género.
      El avance del feminismo supone un desafío a la ley natural y a la voluntad divina. No basta con reinterpretar generosamente los libros sagrados para hacerlos compatibles con las nuevas exigencias del mercado. Como ocurre con todas las religiones, su exclusiva posesión de la verdad absoluta e inamovible generadora de dogmas soporta muy mal el paso del tiempo y los avances sociales. Dejan en escandalosa evidencia el carácter ya obsoleto de unos valores morales intemporales cuyo origen divino no admite anacronismos. Eso conllevaría el que esas religiones son una mera creación humana fruto de la mentalidad de épocas pasadas en las que la mujer era consideraba un ser inferior.
      Por eso la mujer ha de defender su dignidad llevando una existencia dichosa en el servicio a su marido y la gestación de tantos hijos como les de Yo, con actitud que muestre en todo momento su atenta disposición. Es escandaloso como, con tantos avances, se está poniendo en serio peligro el modelo tradicional de familia. El divorcio, los anticonceptivos y el aborto son peligrosas obras del Maligno. La mujer maltratada ha de aguantar lo que le de Dios, porque así debe ser. Porque una sociedad en la que la mujer intenta emular antinaturalmente al varón buscando responsabilidades que no le corresponden es una sociedad degenerada y atea. En la incomparable labor de tutela de las libertades, Mi Santa Iglesia debe velar por el cumplimiento, siempre, de Mi magnánima voluntad, la del único Dios verdadero cuya única garantía de veracidad es su existencia probada, al fin, mediante la reveladora creación de este blog.

      martes, 20 de julio de 2010

      El innato impulso de divinizar cualquier cosa.

      La irrefrenable tendencia humana de crear deidades para satisfacer su necesidad de creer en seres superiores y mágicos que le otorguen la tan ansiada transcendencia, tiene como consecuencia el que muchas veces se acabe divinizando cualquier cosa, por ridícula que pueda resultar. Se observa así, una poderosa tendencia por crear divinidades cercanas y cutres.
      Un magnífico ejemplo de cómo surge una religión de la nada y se expande a sorprendente velocidad, es el caso de los cultos cargo del Pacífico Sur. En una época tan reciente como el siglo XX, los nativos observaban con asombro cómo los hombres blancos gozaban de grandes riquezas sin necesidad de trabajar. El asombro producido al ver tan "mágicos" artilugios como los que poseían, que no era fabricado ni reparado por ellos llevó a que en la isla de Tanna se extendiese como la póvora el culto a un tal John Frum, al que consideraron un auténtico dios que había profetizado el Apocalipsis, y cuyo mesiánico retorno esperaban en una nave metálica cargada de regalos en compañía de sus antepasados, para vivir sin trabajar en un paraíso libre de colonizadores ingleses.  Se creó toda una religión alrededor de dicho personaje, de cuya existencia no hay ninguna prueba. Como John Frum profetizó una segunda venida cargado de monedas de nuevo cuño, la gente de la isla se dedicó a gastar las monedas de los colonizadores y dejó de trabajar, hundiéndose la economía local. Llegaron a crear una pista de aterrizaje para esperar su llegada, con torres de control de bambú dotadas de imitaciones en madera de orejeras con teléfono y falsos aviones a modo de señuelo. Los sacerdotes de ésta religión aseguraban hablar con su dios John por radio. El nuevo advenimiento aún no se ha producido. El proceso se repitió con la deificación de Felipe de Edimburgo tras su visita junto con la Reina de Inglaterra en 1974. Todos los 15 de Febrero se celebra el "John Frum day".


      Otro ejemplo más macabro es el de la "santa muerte", figura de culto entre delincuentes y narcotraficantes mejicanos, surgida por un proceso sincrético entre diferentes deidades tanto prehispánicas, como procedentes de Mi propia religión monoteísta.



      Un culto que comparte ciertas similitudes es el de los "malandros" en Venezuela. En este caso se rinde culto directamente a delincuentes fallecidos con la esperanza de obtener su protección. El culto comenzó adorando a un malandro llamado Ismael y es otra evidencia de lo fácilmente que las creencias religiosas, en cuanto que creencias irracionales fundamentadas únicamente en la facilidad humana para creer en lo sobrenatural, surgen y se hibridan y se escinden de los existentes para dar lugar a nuevos objetos de culto, de forma completamente irracional. 

       
      En el cerro Rico,  situado en Potosí, Bolivia, se le rinde culto a una figura de unos 70 cm a la que se ha bautizado con el nombre de "el Tío". Este tiene su origen en una representación del Diablo colocada por los españoles para "vigilar" el trabajo de los incas. Ellos, comenzaron a ofrecerle ofrendas para buscar su protección y le agregaron un gran falo. Aseguran que es él quien manda bajo tierra.



      Éste proceso de crear "becerros de oro" a los que poder adorar ha sido repetido infinidad de veces a lo largo de la historia humana y ha desembocado en el innumerable número de dioses existentes, con la única excepción de Mi religión, por supuesto, basada en los sólidos fundamentos de Mi revelación. También tengo que remarcar que, tanto las múltiples escisiones surgidas en Mi religión desde Mi versión Dios 1.0., como el surgimiento del culto a tantas advocaciones marianas y a tantos santos, así como a todo tipo de reliquias no tiene nada que ver con el asunto tratado. Éstos cultos demuestran la facilidad para crear deidades mediante la fe en cualquier cosa, por Absurda que puedan resultar, mezclando al gusto del consumidor en muchos casos todo tipo de creencias sobrenaturales, en un sincretismo recurrente que evidencia ser un mero subproducto de la imaginación al servicio de las necesidades humanas. Estas manifestaciones religiosas pueden parecer Absurdas y cutres pero, hijos Míos, eso es lo que subyace en la fe que necesita toda religión, siempre al servicio de la necesidad de creer por creer, incluyendo a la única verdadera que es la fundada sobre Mi verdad, que queda demostrada gracias a este divino blog.

      martes, 6 de julio de 2010

      El Espíritu Santo.

      El Espíritu Santo es la figura más misteriosa y exótica del trío de dioses que forman Mi religión monoteísta. Es famoso por haber dejado embarazada a la Vírgen María en una relación que, aunque zoofílica, resultó excepcionalmente pulcra e inmaculada. Pero, al margen de eso, nadie sabe muy bien qué pinta tan soberbio palomo entre el elenco de dioses de Mi religión. Se trata de una figura vaga y auxiliar que se utiliza de forma un tanto caprichosa. Aunque la figura del Espíritu Santo parezca un puro regodeo en la credulidad del rebaño y que resulte completamente incomprensible y Absurda, además de completamente prescindible en Mi religión no es así, hijos Míos. Sin Él una religión monoteísta como la Mía se quedaría escaso de deidades. Por otro lado también es una figura necesaria para incrementar la cutrez transcendente que tanta devoción origina.
      Eso no quita para que, por ser Mi estimado pichón tan fácilmente ridiculizable, Me decidiese a crear un pecado específico para atemorizar a todo aquel que tuviese la fácil tentación de hacer burla de Mi tan piadosa y mágica avecilla. El pecado imperdonable es aquel que, según la Biblia, se comete en contra del Espíritu Santo.

      Por eso, os digo, todo pecado y toda blasfemia será perdonada a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu Santo, no será perdonada. Y si alguno habla contra el Hijo del Hombre, esto le será perdonado; pero al que hablare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado ni en este siglo ni en el venidero.
      En verdad, os digo, todos los pecados serán perdonados a los hombres, y cuantas blasfemias dijeren; pero quien blasfemare contra el Espíritu Santo, no tendrá jamás perdón y es reo de eterno pecado.
      A cualquiera que hable mal contra el Hijo del Hombre, le será perdonado, pero a quien blasfemare contra el Santo Espíritu, no le será perdonado.

      Quiero recordar que es el Espíritu Santo el que inspiró la redacción mitológica al servicio de la fe de las Sagradas Escrituras, así como su correcta interpretación subjetiva y colabora en las decisiones de los sumos pontífices desde los comienzos de Mi Iglesia, asegurándose de que sus dogmas y preceptos sirvan de sólido e inamovible referente al ser humano, por muchos cambios y bandazos que hayan dado y sigan dando estas verdades absolutas como consecuencia de lo inescrutable de Mis designios.
      Para aumentar el prestigio de tan misteriosa criatura, a la vez que intentar paliar la gran incomprensión  y el desconocimiento que le caracterizan os quiero obsequiar con una imagen actualizada en la que se la puede ver tal y como es en su día a día.


      Como puede verse en la imagen derrocha gracia santificante además de otras sustancias más viscosas. El animalito tiene fijación por hacer sus deposiciones en la estatua del hereje Charles Darwin, cosa que por otra parte es muy de comprender y alabar.
      Por mucho que os cueste, dicha deidad columbiforme debe ser tan respetada y honrada como Yo Mismo, hijos Míos. Ahora podeís dirigirle vuestras suplicantes plegarias con mayor devoción si cabe.

      miércoles, 26 de mayo de 2010

      La Legión de Cristo.

      Los legionarios de Cristo son, estimada feligresía, un movimiento modélico dentro del seno de Mi Iglesia, que se esfuerza denodadamente en revitalizar e impulsar la fe en momentos tan adversos para ésta como los actuales. Su implacable y militante labor de recaudación entre los más adinerados supone la puesta a disposición de la propagación de la fe de ingentes cantidades de dinero. Además, es muy importante remarcar su total compromiso con los valores más tradicionales de Mi Iglesia, siempre defensora de los más pobres en cuanto que crédulos merecedores de unas míseras condiciones de vida que esperan justicia y compasión divina después de haber muerto, mientras, las devotas clases altas y los jerarcas de Mi Iglesia disfrutan con toda justicia de sus privilegiadas y opulentas fortunas en vida con por ser Mis elegidos.
      Es cierto que el bueno de Marcial Maciel, fundador de esta forma de entender tan marcialmente el servicio a Cristo, fue un contumaz pederasta, abusador, drogadicto y que tuvo hijos con diferentes mujeres, de los que también abusó. Estos pecadillos pueden parecer muy graves a los no avezados en el funcionamiento de Mi religión, pero, siempre con ayuda de la Sagrada Hipocresía y con ayuda de Mi infinita Misericordia, uno se da cuenta de que, al fin y al cabo, la pederastia es algo completamente normal en el seno de Mi Iglesia y de y de que no es precisamente el primero en sucumbir a los pecados de la carne, siendo una mera víctima más de la libido de un clero oficialmente célibe. De su derroche de amor no se libraron ni sus hijos, como no podía ser de otra forma. Puede que el público se plantee en qué creía realmente este sujeto, y la respuesta es en el único dios verdadero, cuyos derechos son explotados por una Iglesia Católica siempre ansiosa de poder, entre cuya jerarquía es completamente normal que flaquee a menudo la fe.


      Ciertamente parece Absurdo el que siga existiendo este movimiento pese al completo desenmascaramiento de un ideólogo y fundador sin escrúpulos. Pero así funciona la fe, hijos Míos, y siempre se puede recurrir a que Mis designios son inescrutables.
      Hay que seguir fomentando su noble labor evangelizadora y para ello es necesario el adoctrinamiento de las nuevas generaciones en el que está incluida la supuesta santidad del fundador de tan necesario movimiento católico. Porque, al fin y al cabo, se trata del movimiento que más dinero ha recaudado en los últimos años para Mi siempre necesitada Iglesia.

      miércoles, 12 de mayo de 2010

      La amenaza laicista.

      Hoy quiero, devotos creyentes, reincidir en la grave amenaza que el laicismo supone para la conservación y propagación de Mi fe y para el poder y las finanzas de de Mi siempre necesitada Iglesia. En el enlace perteneciente al diario Público que Me fue enviado por una amable feligresa puede comprobarse las horribles consecuencias que podrían acaecer a una nación católica que se niega a postrarse ante Mí, su dios verdadero.

      I. Educarás en igualdad

      En España hay 17.000 colegios de titularidad pública y 7.000 concertados o privados. Casi 2.500.000 alumnos de enseñanza no universitaria —uno de cada tres— estudian en centros concertados de ideario religioso. El Estado los financia con fondos públicos, pero deja su gestión en manos de instituciones religiosas. Este modelo es el pilar en el que se sustenta la influencia católica en la sociedad. Históricamente, la Iglesia ocupó así una responsabilidad desatendida por el Estado. La recuperación de la democracia no reformó este modelo, consagrado en el Concordato de 1979.

      II. No sermonearás fuera del púlpito 

      La asignatura de Religión "interrumpe el funcionamiento común del horario lectivo e impide que ese tiempo se dedique a otro tipo de aprendizajes", según denuncia la plataforma Por una Escuela Laica. Los acuerdos con la Santa SEde y la LOE convierten la doctrina católica en una asignatura de oferta obligatoria para los centros y de carácter voluntario para el alumnado. El Estado paga a los profesores de Religión, aunque los seleccionan los obispos. La Religión ocupa casi 1.000 horas lectivas en las etapas de Infantail y Primaria y 450 horas en la ESO, tanto como la educación física o artística.

      III. No impondrás tus símbolos al Estado 

      El pasado jueves, los máximos representantes de los tres poderes del Estado acudieron al funeral de Estado celebrado en la catedral de La Almudena, en Madrid, por Leopoldo Calvo Sotelo. Ni el Jefe del Estado ni el del Ejecutivo presiden esa ceremonia religiosa, quien lo hace es el Arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela. Es el último ejemplo del sometimiento ocasional del Estado a la máxima expresión del poder católico en España. La jerarquía católica bendice cada momento clave de la vida institucional, casa al heredero de la Corona, bautiza a sus hijos y preside los funerales de Estado.

      IV. No mezclarás la gloria terrenal y celestial

      El arraigo de la Iglesia católica en España hace que se confundan en no pocas ocasiones las celebraciones de carácter festivo o histórico con las religiosas. El himno nacional saluda en Semana Santa la salida de cada procesión y el viernes santo las banderas de los cuarteles ondean a media asta en señal de duelo. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado escoltan iconos religiosos en celebraciones públicas, y las autoridades civiles acompañan a los representantes católicos en manifestaciones puramente religiosas. Los colectivos laicistas exigen que se evite esta mezcla de representaciones.  

      V.  No acapararás las fiestas del calendario

      El calendario laboral para 2008 recoge un total de doce fiestas nacionales para todas las comunidades autónomas. La mayoría tienen su origen en celebraciones religiosas que, a su vez, nacen de ritos paganos y tradiciones anteriores al calendario cristiano. Sólo cuatro celebraciones conmemoran eventos no religiosos: el día de la Constitución, el 1 de mayo, el 12 de octubre, Fiesta Nacional, y la festividad de cada comunidad autónoma. Los homenajes civiles están casi excluidos del calendario; el día internacional de la mujer no se celebra, pero sí el de la Inmaculada.

      VI. No invadirás instituciones públicas 

      La presencia de representantes católicos en instituciones ajenas a la Iglesia es notable. Hay capillas, y capellanes, en hospitales, universidades y centros penitenciarios. El Concordato garantiza este privilegio, que alcanza cotas especialmente relevantes en las Fuerzas Armadas. El trato favorable que recibe la Iglesia católica en el ámbito militar se recoge en los acuerdos Iglesia-Estado de 1979. Su manifestación más anacrónica es el denominado ‘derecho de presentación’, aún vigente, por el que el Rey propone al Papa un nombre para el cargo de Vicario General Castrense.  

      VII. Cuidarás de tu propio patrimonio

      A lo largo de los siglos, la Iglesia, privilegiada por su bienes, ha conformado buena parte del patrimonio artístico español. ¿De quién son joyas como las catedrales de Burgos o León? ¿Pertenecen a la Iglesia católica o a la Humanidad? El concordato de 1979 establece que “el patrimonio de la Iglesia sigue siendo parte importantísima del acervo cultural de la nación”. Así justifican la colaboración entre las administraciones y la Iglesia para la conservación y cuidado de una herencia monumental cuya titularidad es privada. Los fondos públicos garantizan la necesaria pervivencia de este patrimonio.

      VIII. Acatarás la ley de datos 

      La apostasía es el procedimiento por el que se abandona la Iglesia católica después de entrar a formar parte de ella mediante el bautismo. No existe un registro oficial de apóstatas. Media docena de iniciativas —de carácter municipal— intentan paliar esta carencia. Apostatar es un derecho, sin embargo, la Iglesia envuelve con trabas las peticiones de apostasía. Algunos obispados piden al solicitante las explicaciones que no reclamaron al bautizarle. Las parroquias no suelen borrar al apóstata de su libro de bautismos, sólo hacen constar, junto a su nombre, su declaración de ser dado de baja.

      IX. No utilizarás los medios públicos 

      La Iglesia católica dispone de espacios públicos, gratuitos y semanales en las televisiones públicas. La Iglesia evangélica ha denunciado que la confesión católica dispone de tres horas y media semanales en RTVE frente a los cinco minutos que concede a las confesiones minoritarias. Los actos litúrgicos de cada domingo son emitidos por el canal público, acomodados entre programación confesional. La 2 de TVE programó durante la pasada Semana Santa una celebración diaria durante cuatro días consecutivos, además de retransmitir procesiones y otros contenidos de carácter puramente religioso.

      X.  Te autofinanciarás 

       La actual campaña de la Renta es la primera desde que nació el IRPF en la que la Iglesia no percibirá la cantidad anual que le entregaba el Estado a fondo perdido. La Iglesia se servirá así de una declaración pública de impuestos para percibir el 20% de su presupuesto. Hacienda gestiona y facilita de esta manera la provisión de fondos para sostener a la Iglesia católica, exenta, hasta este año, de pagar tributos como el IVA. La autofinanciación es un objetivo recogido en el Concordato, pero la Iglesia no ha puesto nunca especial empeño en conseguirla.


      Es inaceptable que se pueda llegar siquiera a redactar este herético decálogo. Eso nunca habría ocurrido en los buenos tiempos. ¿Dónde vamos a ir a parar?. Por supuesto que hay que explotar la credulidad de la tierna infancia, etapa dotada de una inigualable capacidad para creer en todo tipo de criaturas fantásticas. Del hecho de Mi Iglesia pueda seguir adoctrinando a las nuevas generaciones depende por entero la preservación de la única fe verdadera. Es evidente que Mi Iglesia necesita mantener su tradicional connivencia con el poder. La ley de Dios siempre debe prevalecer sobre la de los hombres y sólo una férrea tutela de las libertades por parte de Mi Santa Iglesia puede evitar la degradación espiritual de la población, así como económica de tan sagrada institución. Están en peligro, ni más ni menos, el orden y las buenas costumbres, así como los ancestrales privilegios que ésta posee y de los que es justa merecedora por derecho divino, entre los que destaca su sostenimiento con fondos públicos. Bajo ningún concepto puede permitirse que nadie apostate ya que sería contraproducente para las cifras de creyentes que se utilizan como argumento para seguir reclamando ayudas estatales. En tiempos de crisis y de recortes del gasto público, Mi Iglesia seguirá manteniendo su privilegiada situación. Es aterrador a todas luces ver cómo podría superarse el oscurantismo de Mi Iglesia y con ello ver peligrar, incluso, la fe de la mismísima España, única nación predilecta del Sagrado Corazón de Jesús y de la Inmaculada Concepción.

      viernes, 30 de abril de 2010

      La existencia del Mal.

      El hecho de que, siendo Yo tan sumamente bondadoso, permita la existencia del Mal es una de las grandes contradicciones de Mi religión. Para justificarlo se utilizan todo tipo de pintorescos razonamientos que van desde descargar responsabilidades en el Malvado Satanás hasta basarse en el libre albedrío. El problema es que por mucho que se maree la perdiz y se le den vueltas para despistar, si Yo soy Todopoderoso, Omnisciente y Creador de todo lo existente, el Mal ha de ser obra Mía por acción y omisión. Sin embargo, no está mal el desesperado intento de Mis devotos creyentes por escurrir el bulto, y otro ejemplo en esa línea del tipo de lógica difusa, efectista e insostenible que constantemente se usa en la defensa de la fe es este que enlazó en este Sagrado Blog un ejemplar miembro de Mi ovino rebaño, en forma de leyenda:


      En él se utiliza una bonita parábola en la que se equipara el Mal al frío y a la oscuridad. De esa forma, el frío no existe sino que es una ausencia de calor, lo mismo que la oscuridad es solamente ausencia de luz. Definido en esos términos, el Mal sería la ausencia de Bien. Ciertamente los términos frío y oscuridad son sólo definiciones utilizadas por el hombre para referirse a las ausencias de luz y de calor. Es una verdadera pena que el Bien no pueda medirse como sí puede hacerse empíricamente la luz y el calor, con lo que nada impide que, de la misma manera, pueda interpretarse el Bien como ausencia de Mal. En cualquier caso, lo bueno, es que no hace falta que los argumentos resistan un análisis racional porque, queridos hijos Míos, la necesidad de creer hace que cualquier Absurdo razonamiento sirva para aplacar las inquietudes mentales. Como ejemplo utililizaré otra parábola igualmente redundante en el Absurdo:

      Alguien está en su casa por la noche y, de repente, un apagón le deja sin electricidad. Llama a su compañía eléctrica y le dice que qué ocurre en el suministro para que él se haya quedado a oscuras y tiritando de frío por no tener calefacción. La respuesta que recibe es que no se preocupe que ni la oscuridad ni el frío existen. El usuario, por supuesto, se queda mucho más tranquilo. No se lo toma mal porque el Mal tampoco existe.


      Lo cierto es que, querida feligresía, se le dé el nombre que se dé, Yo Bien podría en Mi omnipotencia no haber creado la ausencia de Bien. Lo que ocurre es que Mis designios son inescrutables, Mi indolencia proverbial y Mi sadismo insaciable. Y, si bien, Mi existencia no depende de que Yo sea bueno o malo, la verdad es que sí lo hace la fe en Mí, puesto que la gente necesita creer en un Dios bondadoso. Y Yo no sería nadie sin Mis masas de devotos y serviles feligreses buscando satisfacer Mi insaciable arrogancia.
      Por otro lado, Me parece inadmisible que en el artículo citado se Me ningunee diciendo que Yo no creé la ausencia de Bien. Todo el mundo sabe que Yo soy El Creador de todo lo existente, incluyendo este iluminador blog que se constituye en verdadera y única prueba empírica de Mi propia existencia.

      martes, 27 de abril de 2010

      Mis inescrutables designios.

      Es bien conocido, queridos fieles, lo inescrutable de Mis designios. Se recurre a este concepto cuando a un hecho, que supuestamente es responsabilidad Mía, no es posible encontrarle una interpretación que resulte conveniente para los intereses de la fe. Al igual que el Misterio Divino, es un maravilloso comodín al que recurrir en última instancia para justificar los Absurdos y contradicciones de Mis actos, y con ello de Mi religión. Es un último recurso al que se recurre constantemente, lo cual solo se justifica por la total falta de soporte racional de la fe, que tan solo se basa en la necesidad de creer. Se utiliza constantemente ante cualquier evento que ponga en evidencia tanto a Mi suprema bondad, como a Mi omnipotencia, como a Mi olvidadiza omnisciencia


      Por supuesto, queridos fieles, que los designios divinos son inescrutables. No podría ser de otra forma puesto que Mi divina condición conlleva inevitablemente implícita una infinita arbitrariedad, en la que se fundamentan las verdades y principios morales absolutos que permiten a Mis creyentes escapar del horrible vacío de relativismo de los ateos.

      viernes, 16 de abril de 2010

      La naturaleza al servicio del hombre.

      Hoy voy a hablar, querida feligresía, de un tema tan importante como la ecología y la relación del hombre con el medio ambiente. Lo que os debe quedar claro es que la naturaleza corpóreo-espiritual del hombre es la que la garantiza la superioridad humana sobre todo lo existente en Mi maravillosa creación. El mundo, con toda su variedad de paisajes, es hábitat para el hombre que, mediante sus creaciones humanas, trata de hacer del planeta tierra un hogar en el cual vivir dignamente y poder desarrollar su existencia. Esta tierra es un don divino, que debe custodiar y cultivar; comprender y estudiar en sus leyes naturales, siempre y cuando no resulten inconvenientes para la fe. Es mediante religiones como la Mía, en tanto y cuanto que generadora de certezas acerca de la muy anhelada necesidad de superioridad humana, que pueden hacer aseveraciones como que la naturaleza ha sido creada al servicio del hombre. La mente humana Me utiliza para fundamentar su necesidad de sentir que la naturaleza le pertenece y, por lo tanta, está en su derecho de usarla como le convenga. Para ello es completamente necesario olvidarse de los avances científicos que han ido progresivamente desplazando al planeta Tierra de su privilegiada condición de centro del Universo a otra posición mucho más insignificante y periférica. Lo mismo puede decirse de las evidencias ecológicas y evolutivas que relega a la especie humana al papel de un mero integrante más del equilibrio natural y le desposee de una transcendencia que le situaba en una privilegiada posición de inmune superioridad.


      Está bien eso de cuidar el entorno y de proteger las alimañas pero siempre que se tenga muy presente que el ser humano es la especie por Mi elegida y puede disponer a su antojo de los recursos naturales. Aquellos que afirman que los recursos del planeta son limitados y que la especie humana es una especie más de las que puede extinguirse como consecuencia de un grave desequilibrio ecológico no son sino denostables e irreverentes ateos, siempre al servicio del malvado Satanás. La naturaleza ha sido por Mí creada para el disfrute único y exclusivo del ser humano, por muchos disgustos que las catástrofes naturales puedan ocasionarle. Tal superioridad está justificada por la fe en Mí, queridos feligreses, y esa es la mayor garantía que puede haber, siendo casi tan grande como la propia certeza de Mi existencia que queda completamente demostrada con este divino blog.

      miércoles, 7 de abril de 2010

      Los abusos contra Mi Iglesia.

      La avalancha de escándalos por abusos a menores por parte de sacerdotes de Mi Santa Iglesia ha colocado a ésta en una difícil situación, viéndose gravemente perjudicada su imagen y con ello su ejemplar labor de propagación de la fe. La tradicional y endémica pederastia de Mi Iglesia empieza a ser un verdadero problema como consecuencia de la desmedida sensibilidad de la sociedad hacia dicho asunto. Yo tengo que aclarar que es normal que un clero antinaturalmente célibe tenga tentaciones y que se extralimite en el amor profesado a los tiernos borreguitos del rebaño, pero eso en modo alguno ha de empañar la sacrosanta labor evangelizadora de Mi Iglesia, en cuanto que única religión verdadera. Cada vez son más las naciones implicadas pero siempre es esperanzador ver cómo en países con tanta implantación católica como son los hispanos, sigue costando mucho que estas "solicitaciones" salgan a la luz pública. De algo tenía que servir su piadosa  tradición católica consolidada gracias a la connivencia eclesial con los totalitarismos y a su implacable labor de tutela de las libertades.


      Pese a lo extendido de las prácticas pedófilas, resulta completamente intachable la sabia postura adoptada por tan santa institución, de considerarlas como un pecado que ha de ser juzgado por la ley de Dios, por lo que ha de ser encubierto para que no lo sea por la ley de los hombres. Lo inaceptable es que la población no entienda tan recto proceder. Eso es consecuencia del catastrófico olvido de Mí en el que están cayendo la sociedad moderna con lo que conlleva de pérdida de unos valores morales justificados únicamente por la fe en una deidad. Eso nunca le ocurrirá a Mi clero, pleno sabedor de que solo Yo garantizo el bien y no puede haber mayor justicia que la por Mí impuesta. De hecho, es ese olvido el que reviste una gravedad sumamente mayor que el de "solicitar" el amor de la infancia. Mi Iglesia, está siendo víctima de un linchamiento moral por parte de la opinión pública, pese a su irreprochable actitud contra los curas pederastas. Incluso el bueno de Benedicto, con lo que él ha hecho por evitar el bochorno a Mi Iglesia durante sus tiempos de supremo inquisidor, se ha visto obligado a rectificar, aparentando un cambio radical de actitud. En lugar de seguir encubriendo a los clérigos pederastas se anuncia ahora la colaboración con la justicia civil. ¡Qué humillante papel!, y no ante Mí (que eso siempre es bueno), sino ante los meros mortales.  Pero, como no podía ser de otro modo,  Mi Iglesia emplea al mismo tiempo, de forma magistral, unos recursos tan antiguos y manidos como son el oscurantismo y la hipocresía a la hora de dar explicaciones. También hace bien recurriendo al más rastrero victimismo conspiranoico, hablando de malévolas "murmuraciones" y proclamando el exagerado y abusivo uso de los casos de pedofilia contra ella. Es admirable ver cómo echa balones fuera y culpa a la indecente pero irresistible provocación ejercida por los siempre turgentemente apetecibles efebos sobre sus receptivos pastores, y a la depravación de un mundo actual abandonado a la más indecente y pecaminosa lujuria carnal, obra del Maligno.  Una nueva y admirable demostración de la ancestral e inigualable capacidad de la cúpula de Mi Iglesia para anteponer su cuota de mercado  a cualquier otra consideración, por mucho que flaquee la fe de sus dirigentes. Todo ha de valer con tal de conservar y aumentar el poder necesario para difundir Mi Palabra de amor y esperanza entre el género humano. Y más si se tiene en cuenta la gran cantidad de dinero que le está costando la broma a  Mi siempre necesitada Iglesia.
      Porque como dice Mi fiel Benedicto, el que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Y de eso sabe mucho Mi Iglesia, que en cuanto que supremo referente moral, tantas y tantas ha tirado.

      miércoles, 31 de marzo de 2010

      La afamada resurrección de Mi hijo.

      En estas bonitas fechas, quiero obsequiaros con dos maravillosas representaciones de la incomparable, y muy afamada, resurrección de Mi hijo Jesús. Son una fiel reproducción de tan cruciales y sobrenaturales momentos, que fundamentan el edificio entero de Mi religión. En ellas puede apreciarse la sin par belleza que Me caracteriza a Mi hijo, así como su incomparablemente expresivo semblante de divina dignidad.

      En este primer lienzo Mi chaval hace una estelar aparición en la puerta de Su propio sepulcro ante la afligida María Magdalena, una vez efectuada, al tercer día, tan magistral resurrección.


      En la segunda, Mi muchachote lleva a cabo un verdadero ejemplo de la prestidigitación, elevándose sin aparente esfuerzo sobre los estupefactos discípulos asistentes al portento. Así es como regresa triunfante a casa conmigo, su Padre, después de un simulacro de emancipación. Es de reseñar que la ascensión al Cielo es llevada a cabo conservando íntegro su impactante físico, en lo que ha dado en llamarse el Misterio de la Encarnación.
       


      Una vez contemplados estos bellos lienzos, Mis borreguiles seguidores han de recordar la suma importancia del hecho representado, pues sobre él se construye todo el cristianismo, y se deja atrás Mi desfasada versión Dios 1.0.. He de reconocer, sin embargo, lo increíble de tal resurrección con tintes mitológicos pero, querida feligresía, no sólo es dogma de fe, sino que además es el más importante y constituye la garantía de vuestra salvación. Hay que entender el proceder de Mi chaval porque la juventud es muy aficionada a las modas, y la de resucitar al tercer día estaba muy extendida entre las deidades mediterráneas de la época. El hecho de que Jesús se limitase a plagiar su resurrección es más comprensible hoy en día, que puede comprobarse el gusto de los jóvenes por la copia pirata. A eso no hay que otorgarle la menor importancia, y más si tenemos en cuenta que en dichas deidades la resurrección sí que era pura y flagrante mitología, que no hace sino poner aún más de evidencia su falsedad, así coma la irrefrenable tendencia humana de inventarse dioses cutres y mundanos.

      lunes, 22 de marzo de 2010

      La sexualidad humana.

      En Mi religión se tiene un altísimo concepto de la sexualidad humana, siempre que sea digna y honesta. Por tales conceptos se entiende sexualidad entre un hombre y una mujer, dentro del sacramento del matrimonio y únicamente con fines reproductivos. El sexo es algo muy bien considerado pero hacerlo fuera de estas estrictas reglas supone invariablemente un pecado mortal. Dentro de esta absoluta libertad religiosa están prohibidos la masturbación, la fornicación, el adulterio, la pornografía, la prostitución, la homosexualidad, las relaciones prematrimoniales, la promiscuidad, los métodos anticonceptivos y cualquier tipo de relación no destinada a la procreación. También se consideran inmorales e intrínsecamente desordenados la estimulación manual, el sexo oral y el anal. Así mismo, y por muy comunes que sean en el Antiguo Testamento, están prohibidos el incesto y la violación.



      Mi religión defiende una "humanización de la sexualidad" que consiste en una sexualidad "abierta a la vida" y basada en la "ley natural". Dicha teoría ética, de origen pagano, postula la existencia de una ley cuyo contenido está inscrito en la naturaleza y que por tanto tiene validez en todo tiempo y lugar y para toda persona. Así es como, el ser humano, criatura elegida por Mí, creada a Mi imagen y semejanza, dotada de esa condición espiritual de la que carece el resto de Mi maravillosa creación que es la que le otorga su privilegiada situación sobre el inferior reino animal, abandona dicha superioridad antropocentrista para concluir que en los animales el sexo está limitado a la reproducción y a la propagación de la especie. Se obvia la función social que tiene en la especie humana, poseedora de una reproducción totalmente condicionada por lo prolongado del periodo infantil, consecuencia de su mayor desarrollo cerebral. Aquí es necesaria la virtuosa y recurrente presencia del sacrosanto Absurdo, hijos Míos, para extraer las siguientes conclusiones:
      - La sexualidad humana ha de tomar como modelo la animal por su función eminentemente reproductiva, por lo tanto "humanizar la sexualidad" consiste en tomar como modelo la sexualidad animal, con un periodo de desarrollo de las crías mucho más breve por lo general que el humano, y olvidarse de las peculiaridades sexuales humanas como la de poseer una sexualidad no condicionada por un período de celo.
      - El sexo debería ser entre un hombre y una mujer exclusivamente durante el periodo necesario para lograr un embarazo y reprimiendo todo impulso sexual durante meses y años una vez conseguido tal fin y hasta que el hijo nacido sea destetado. Tan largo periodo no se da en ninguna otra especie que practique la monogamia. La pareja debería permanecer unida sin relaciones sexuales todo ese tiempo dándome gracias por poder llevar tan asexual y dichosa existencia.
      - Se defiende la monogamia, algo que sólo en las aves está generalizado dentro del reino animal, siendo muy raro en los parientes mamíferos humanos. La promiscuidad es indecentemente frecuente.
      - También se criminaliza la homosexualidad y se ignora la tan defendida "naturalidad" cuando se obvian las evidencias científicas que indican su origen genético y su existencia en otras especies animales.
      - El fin único fin válido debe ser la propagación de la especie. Ese ancestral impulso sí se cumple en la totalidad del mundo natural y es algo que no hace sino confirmar un asunto tan incómodo para la fe como la evolución por selección natural. En cualquier caso, es indudable que los recursos naturales son limitados y que una especie "espiritual" a la que Yo he dotado de una inteligencia tan privilegiada debería ser capaz de darse cuenta de ello, prever los peligros de la sobrepoblación y hacer algo más que intentar llenar el mundo de miembros de su especie, como le dictan sus genes.
      - Nada "animaliza" más la sexualidad que limitarla únicamente a su función reproductiva.
      - La especie humana es la única en la que las hembras sufren la menopausia, dándose la antinatural  y blasfema paradoja de que se pueden tener relaciones sexuales sin función reproductiva. Por supuesto, y, de acuerdo con Mis planteamientos, la vida sexual del matrimonio deben finalizar voluntaria devotamente una vez perdida la capacidad reproductiva de la mujer. Lo contrario sería vicio, depravación y lujuria, e iría  totalmente en contra de lo que hacen los animalitos por los campos.
      - Tengo que reconocer que el celibato religioso tiene un difícil encaje en Mi doctrina reproductiva. Se trata de gente que renuncia voluntariamente a tener hijos. Eso equipara a Mis religiosos con los homosexuales en cuanto a su nula contribución al sacrosanto fin de la propagación de la especie.
      Estas son, devota feligresía, las consecuencias de intentar compatibilizar la tan especial condición humana, con su vertiente de superioridad espiritual sobre el resto de Mi creación, con el acatamiento de unas restricciones sexuales extrapoladas de un mundo natural poseedor de una rica y variada diversidad, a la que, el hombre, con sus similitudes y sus peculiaridades, contribuye como cualquier otra especie.
      La sexualidad humana no es nada pecaminoso, hijos Míos, lo que es pecaminoso es intentar disfrutar de ella. Su gran virtud es que su existencia permite que Mis creyentes puedan experimentar el enorme placer de reprimirse evitando todo deseo y acto gozoso, lujurioso y hedonista. Una vez dicho esto, querido rebaño, quiero animaros a que llevéis una dichosa vida sexual, siempre "abierta a la vida", más "humana", dentro del matrimonio y sin comportamientos lascivos y pecaminosos. Para la propagación de Mi fe es necesaria y obligatoria la reproducción de Mis creyentes. Eso siempre que no seáis clérigos de Mi Santa e Hipócrita Iglesia, en la que el celibato es obligatorio y la pederastia endémica.

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