Mostrando entradas con la etiqueta Jorge Loring. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jorge Loring. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de marzo de 2008

La ciencia, esa gran aliada de la religión.

Vuelvo a traer un vídeo del padre Jorge Loring en el que, con su tradicional estilo amable, trata la aparente contradicción entre la ciencia y la fe.



Es un gran ejemplo el puesto por el padre que se ha esmerado mucho para encontrar un gran científico que se autoproclama creyente aunque no quede muy claro en qué religión, si es que milita en alguna, o bien si se ha creado su propio concepto de Dios que es tan socorrido.
Con su dulce forma de indignarse el padre niega el que la Iglesia vaya contra el progreso científico, como bien quedó claro en mi entrada anterior sobre este tema , simplemente lo encauza para que no se pierda el recto camino de los dogmas revelados por mí. Así se ha hecho siempre y se hace actualmente pero eso no es oponerse al avance científico, aunque se parezca mucho. Simplemente se evita que la ciencia se vuelva contra el hombre y, lo que es peor, contra su fe.
Hace muy bien el padre en usar el nombre de los santos para salvar la reputación de mi Santa Iglesia, pero también reconoce equivocaciones. Si como, se afirma en el vídeo, varios siglos después de haber sido rechazada, una teoría científica peligrosa para la fe se tiene que admitir que es indiscutible, se cambian los inmutables dogmas y ya está. ¡Si es que así se ha hecho siempre y no pasa nada! ¡si todos nos equivocamos..!.
También lleva razón el padre en justificar la condena de Galileo por indisciplinado y por no dejarse guiar por los que gestionaban los dogmas. No siguió el principio de autoridad que rige mi Iglesia y que tan bien utiliza el padre Jorge en muchos de sus vídeos.
Es intolerable que Galileo dijese que la Biblia le daba la razón porque todos sabemos que la Biblia dice lo que quieras que diga, pero sólo es válida cuando se usa como justificación por mi Iglesia. Galileo fue un hereje que pretendió decir que la Biblia no puede interpretarse literalmente, aunque luego hemos tenido que hacerle caso para salvar los muebles.
Además queda claro que ese hombre no demostró nada y acertó de chiripa. ¡Si ni siquiera los más cerriles contemporáneos suyos le creyeron!. Este razonamiento es de gran valor para negar otros avances científicos producidos, actuales y futuros. Mientras tengamos gente que no se deje convencer nada estará demostrado.
La Iglesia hizo lo que tenía que hacer, así de simple.
Como bien dice el padre la ciencia y la fe nunca pueden contradecirse y de hecho nunca lo han hecho. El que la religión siempre haya mirado con desconfianza a la ciencia por explicar los fenómenos naturales sin necesidad de una figura divina es algo lógico. ¿Qué le queda a la religión una vez que la ciencia ha explicado todo?. Por suerte sabemos que siempre quedarán cosas por explicar.
Como bien dice el concilio Vaticano I la ciencia siempre debe dar la razón a la fe y sino debe ser perseguida por ser falsa.
Sabedores de que nuestra oposición a todo avance científico inconveniente para la fe nos ocasiona una posición difícil de defender, tenemos que intentar hacer ver que la ciencia es nuestra aliada mientras ella pasa de nosotros ¡manda narices cómo cambian los tiempos!.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Los caminos que llevan al ateísmo. Las razones afectivas.

En esta tercera y última entrega sobre las razones del ateísmo, el padre Jorge Loring nos habla de la que posiblemente sea la principal causa de la falta de fe hoy en día, que es aquella gente que cree que no me necesita.



La inmensa mayoría de la gente no se para ni siquiera a plantearse de una forma crítica los dogmas fundamentales de la Iglesia, simplemente vive a espaldas a ella. En lo que sí tengo que corregir al eminente cura mediático, es en que esa vida de espaldas a la iglesia es causa del agnosticismo creciente, que supera ampliamente al ateísmo. Porque resulta evidente que hay una gran progresión en los últimos tiempos en la cantidad de gente que se aparta de mi iglesia, así como de otra gente que sólo se consideran a sí mismos católicos pero no practicantes.
Resulta esclarecedor ver como las personas a medida que mejoran su calidad de vida tienden a olvidarme o a creer que no me necesitan. Porque cuando la inmensa mayoría de la población subsiste en la miseria se da cuenta de que actúo como un bálsamo de esperanza para superar sus denigrantes vidas. Cuando en la vida sólo te cabe esperar sufrimiento, necesitas creer que ese sufrimiento servirá para algo y que te espera un más allá lleno de felicidad. También es la única forma de que los más pobres se resignen y no luchen contra el poder establecido, entre el que siempre ha destacado mi Santa Iglesia.
La miseria siempre unida a la ignorancia más absoluta de los países menos desarrollados es la última reserva donde mi fe sigue conservando una salud de hierro, aunque amenazada por un gran número de "nuevas confesiones" con dogmas más comerciales, falsos y blasfemos por supuesto.
Es por esto que a medida que un país va desarrollándose, que el pueblo vive cada vez mejor y aumenta su cultura, la gente va olvidándose de mí. Esto queda patente en el alarmante descenso de vocaciones.
Todo lo anterior enlaza con el asunto de los sacerdotes que fallan. Aquí yo voy a ser más duro porque para algo soy el jefe. Aunque el padre tiene razón en que no es lo habitual, siempre ha habido algún sacerdote que ha obrado en favor de los más necesitados para intentar que esa vivan mejor y salgan de la pobreza. Dado que a medida que la gente sale de la pobreza se olvida de mi fe y se debilita mi credo, está claro que esos sacerdotes, que se han dejado dominar por una sensiblería malsana, actúan de forma contraproducente y provocan la erosión de los pilares de mi Iglesia, la única verdadera y con el monopolio de la salvación. De esta forma sólo consiguen que esa gente viva en una ensoñación de dignidad que les avoca a la condenación.
Como conclusión quiero decir que ésta razón afectiva es la principal causa del declive de mi Santísima Iglesia ya que las anteriores son principalmente imputables a los ateos, esa gente extraña, minoritaria y montaraz que no se conforma con ir viviendo sino que se hace preguntas más profundas e inquietantes.
La despedida del video es impecable, agradeciéndome con toda justicia el permitíos vivir en mi Iglesia, la única verdadera.
Es posible que el futuro os siga deleitando con otros videos del padre Jorge Loring si os portáis bien.

domingo, 17 de febrero de 2008

Los caminos que llevan al ateísmo. La renuncia al entendimiento.

Este es el segundo video del padre Jorge Loring. En él se abronca con toda justicia a quien intenta usar el entendimiento para poner en duda mi existencia.



Como bien dice el padre, mi religión intenta alejar al ser humano del mal camino. Es posible que se coarte la libertad del individuo pero siempre por su propio bien. El libre pensamiento es extremadamente peligroso y sus consecuencias son siempre negativas, destinando al sujeto a una condenación segura. La represión católica es justa y necesaria para vivir en la plenitud de mi fe.
Aquel que, usando de manera ilegítima la inteligencia que por mí le ha sido concedida, tenga la soberbia de intentar entender mi religión será duramente castigado. Hay que fiarse de los que entienden de religión y más concretamente de la mía, porque todas las demás son todas falsas y pecadoras.
Quien, sin embargo, renuncie al entendimiento, viviendo felizmente mi fe, será recompensado con una vida plena de servicio a mí y escapará a las llamas del Infierno. Porque la religión ha abarcado siempre todos aquellos terrenos a los que la ciencia y el conocimiento objetivo no podían llegar y, debido a eso, la ignorancia sitúa a quien la padece directamente ante Dios, libre de los prejuicios del entendimiento, como un borrego modélico en el rebaño de mi iglesia.
Auqel que, de forma ilégitima, intenta razonar los fundamentos de mi fe, nunca entenderá el misterio de la Sagrada Trinidad, porque podría llegar a la falsa conclusión de que es un vulgar apaño para que mi religión siga manteniéndose como monoteísta. Pero no es así y no debéis intentar usar vuestra limitada inteligencia en entenderlo, debéis creerme y ya está. Lo del asunto del infierno ya ha quedado claro en anteriores intervenciones.

Como bien dice el padre, debéis fiaros de mí, porque mi palabra es la verdad y la mayor prueba es este blog. ¿O acaso vais a negar que soy Dios y tengo un blog?.

martes, 12 de febrero de 2008

Los caminos que llevan al ateísmo. Motivos científicos.

Hoy os traígo el primero de una excelente serie de 3 videos en los que el padre Jorge Loring desmonta de forma incontestable el entramado en el que se basa la falacia ateísta.


Como ustedes pueden ver, sus sosegados, aunque implacables razonamientos, le conducen a demostrar algo tan cierto como que yo existo. Y es que, como muy bien argumenta el padre en el video, no hay ninguna prueba científica de mi no existencia. Desde mi profundo amor y movido por una infinita honradez sólo tengo que reprochar al padre un aspecto de índole menor que ha pasado por alto en su razonamiento. Se trata de el hecho de que el método científico se basa en demostrar la existencia de las cosas y no su no existencia. En su manifiesta incapacidad, la ciencia no puede demostrar tampoco, la no existencia de cosas como las hadas, los dragones voladores ó los pitufos. ¿Cómo podemos dar visos de verosimilitud a una disciplina como la ciencia, que es incapaz de demostrar que los pitufos no existen?.
Por lo demás resulta evidente que la ignorancia es el caldo de cultivo que alimenta al ateísmo. De hecho, el que la religiosidad de la población se relacione de forma inversamente proporcional con los índices de alfabetización, demuestra que la cultura acostumbra a desorientar a la fe. Por ser dicha fe la guía que conduce al ser humano hacia el verdadero e iluminador conocimiento, la ignorancia resultante favorece el ateísmo, el agnosticismo y el laicismo.
Es igualmente incuestionable que hay un déficit alarmante de formación religiosa, concretamente de la religión católica que es la única verdadera. Es necesario que el libro del padre Loring y debería ser de obligatoría lectura para adultos.
La magnífica intervención roza la excelencia en comparaciones como la de la fórmula química del agua y los dogmas de la Iglesia y en un argumento tan demoledor e incontestable como que a nadie le vale de adulto el traje de su primera comunión. Me temo que los ateos saldrán de ésta con el rabo entre las piernas.

Difunde Mi Palabra

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...